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alicia en el país de las maravillas

Para hablar de planificación estratégica nos vamos muchos años atrás, unos 150 años, nada menos, con el fin de rescatar algunas reflexiones que hizo ya el famoso Lewis Carrol en sus aún más famosas obras «Alicia en el país de las maravillas» y «Alicia a través del espejo».

¿Recuerdas cuando Alicia, en un momento del relato en que se miraba reflejada en un espejo, contemplaba cómo aunque corría con todas sus fuerzas, permanecía siempre en el mismo lugar?

Esto que le ocurría a Alicia es algo que puede suceder; de hecho sucede con más frecuencia de l que debería en muchas empresas. Y es que en un entorno de cambios que tienen lugar demasiado rápido, a veces hay que correr, correr mucho para, como mínimo, seguir en el mismo sitio. Y si avanzamos, ha de ser la dirección correcta, porque avanzar en una dirección equivocada puede ser peor, incluso, que no movernos.

La planificación estratégica en la organización juega un papel fundamental para evitar las consecuencias y supone una herramienta útil, efectiva y muy recomendable.

Planificación implica previsión, que significa «ver antes de». O lo que es lo mismo obtener la información necesaria para que, de una forma más o menos fiable podamos prever lo que sucederá en un futuro.
Quizá poniendo algún ejemplo con números entender el concepto planificación estratégica es más evidente… Bien, imaginemos que tenemos una previsión de un incremento de las ventas en un 10% en un plazo de 6 meses y el objetivo general de la organización es de un incremento en ese plazo del 12%; hay un 2% de diferencia que deberemos lograr intentado influir sobre el futuro ejecutando una serie de decisiones y acciones en torno a ese 2%. Esas acciones que giran en torno al 2% es lo que se conoce como planificación estratégica.

Al fin y cabo, la planificación estratégica es una herramienta que permite a la organización revisar su estructura y detectar tanto sus debilidades como sus fortalezas, ofreciendo la oportunidad de hacer frente al cambio de una manera eficaz.

Cualquier plan es siempre mejor que no tener ningún plan. Y así, nos viene a la mente otra escena de Alicia en la que habla con el gato Cheshire.

Alicia —¿Podrías decirme el camino que debo tomar para salir de aquí?, le pregunta.
Gato —Eso depende, en gran parte, del lugar al que quieras llegar, responde Cheshire
Alicia —No me importa mucho el lugar, dice nuestra dulce protagonista.
Gato —Entonces, tampoco importa mucho el camino que tomes, sentencia el gato.