vencer miedo al fracaso

Que dos palabras tan potentes a la hora de frenar tu evolución, tanto personal como profesional ¿verdad? Miedo y fracaso.

En este artículo vamos a hablarte de como sobre pasar esas palabras y poder hacer lo que realmente sueñas, lo que realmente sientes que quieres vivir en tu vida.

Lo que queremos que tengas en cuenta es que son muchas las personas que en algún momento de su vida han tenido esta sensación de miedo a fallar, a que no salga bien, a fracasar. Y puede que a ti también te haya pasado en algún momento.

Lo que queremos en este artículo es darte una nueva visión y te vamos a dar 3 ideas para que en el momento que aparezca ese miedo sigas en acción, sigas adelante y lo sobrepases. Puede que en algún momento pruebes a hacer algo nuevo en tu vida, lo importante es que si no consigues el resultado que esperabas, es que tu autoestima y tu confianza no se vea afectadas.

Empecemos por la palabra fracaso. El verdadero fracaso es no hacerlo, no probar, no pasar a la acción. A la palabra fracasar le puedes dar una nueva interpretación desde hoy mismo y es aprendizaje. ¿Cuántas veces has probado una cosa nueva y al principio no te ha funcionado y cuando lo has hecho una vez, dos veces, tres veces. y puede que incluso muchas más te ha salido y has conseguido eso que realmente deseabas? Lo que queremos que te des cuenta es que si no lo hubieras probado las veces que hayan sido necesarias y “fracasado” todas esas veces, no te habría salido nunca tal vez, como en el ejemplo que te poníamos antes.

Por eso es importante que:

  1. Arriésgate y pasa a la acción, si no lo haces por miedo a no tener éxito, ya has decidido no tenerlo. Y hasta que no lo haces no sabes el resultado, no hagas predicciones y actúa.
  2. El no conseguir las cosas a la primera y “fracasar” es el camino a aprender para finalmente conseguirlo. Cambia la palabra fracaso por aprendizaje, al aprender conseguirás el resultado que deseas, o incluso mejor, la vida te sorprende cuando te arriesgas.

Continuamos con la segunda palabra el miedo. El miedo puede paralizarte en determinadas ocasiones, lo importante es que sigas a pesar de el, porque ¿sabes?, es un compañero fiel hasta que decides que no ya no te interesa, y realmente confías en la vida y en ti.

Para dar los primeros pasos y vencer el miedo has de crear una visión mucho más grande que esos miedos. Cuando sucede así, el miedo pierde la fuerza y al final te das cuenta de que es tu mente que realmente era mucho menos de lo que tu mente te había hecho creer.

Así que importante:

  1. Crea una visión más grande que tus miedos, ¿has oído alguna vez la frase de sueña a lo grande?, pues para dejar los miedos atrás es una gran idea.
  2. Enfrenta tus miedos, tu mente te hace creer que es algo terrorífico y cuando das un paso al frente te das cuenta de que no era para tanto.

Bueno pues ya tenemos bien desglosadas las palabras fracaso y miedo, y las intercambiamos por aprendizaje y una gran visión. Tu mente te dirá que no es tan fácil pero no hagas caso de todo lo que piensas ya que muchas veces no es real.

Ahora te vamos a dar 3 ideas para que si o si, dejes el miedo al fracaso a un lado. Y además seguro que después de lo que llevas leído hasta leer esas palabra te causa rechazo.

Veamos las 3 ideas:

  1. Todos fracasamos.

Eso quiere decir que seguro que conoces personas que gracias a su constancia han tenido buenos resultados a base de como te decíamos antes. Hasta las personas de grandes éxitos han pasado por momentos duro de aprendizaje, sólo que al final el éxito deja muy pequeños todos esos momentos de no conseguir.

  1. Exponte a esos aprendizajes de forma lógica.

A la hora de hacer cosas nuevas por supuesto es importante que lo hagas de una manera lógica, con una buena planificación. Hacer las cosas de forma impulsiva a veces funciona y a veces no, así que según tu objetivo organízate y adelante.

  1. Siempre hay un aprendizaje.

Detrás de toda no consecución de tu objetivo, siempre hay algo que aprender para que no vuelva a ocurrir, así que toma nota y sigue, cada prueba te lleva más cerca el objetivo real y final.

Pues nuestra pregunta es… ¿qué vas a hacer ahora? Esperamos que sigas arriesgando y buscando hacer realidad tus sueños. Eso es la vida y siempre aprenderás algo nuevo que te curta a ser una persona sabia.

Y cuando tengas que repetir y repetir para conseguir lo que esta en tu mente, date cuenta de que cada paso que das, más sabiduría hay en ti, más experiencia y más cerca estás de la meta.

Véncete a ti mismo, eso lo único a lo que hay que enfrentarse.

trabajar desde casa

Cuando hablamos de trabajo a distancia nos referimos al teletrabajo, ese que se realiza a través de un ordenador u otro dispositivo con conexión a internet.

Hoy, este tipo de trabajo lo realizan  tanto profesionales con una relación de dependencia (empleados), como los que trabajan por su propia cuenta (autónomos, emprendedores, autoempleados, etc.).

¿Qué ventajas ofrece el trabajo a distancia a la empresa?

Existen ventajas obvias:

Ahorro de energía

Menos trabajadores en la oficina o empresa implica menos dispositivos, equipos y recursos conectados y, por consiguiente, un menor consumo. Esto, también es aplicable al gua.

Ahorro en telecomunicaciones

El teletrabajo supone un menos número de llamadas y ello permite un menos gasto en telecomunicaciones.

Pero existen otras muchas ventajas, quizá menos obvias, que dependerá de la organización de la empresa:

Mantenimiento

Si la empresa es capaz de organizarse de esta manera, no será necesario limpiar y llevar un manteniendo tan frecuente de la oficina.

Menor riesgo de accidentes laborales, menor riesgo de absentismo laboral, etc.

 

¿Que beneficios ofrece el trabajo a distancia al profesional?

Pero el trabajo a distancia no solo beneficia a la empresa, también beneficia al trabajador:

  1. Ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos al trabajo.
    Con este modelo el trabajador no necesita desplazarse, por lo que se elimina el gasto en transporte y desplazamientos. Además del ahorro y optimización del tiempo que ello permite.
  2. Autonomía.
  3. Más flexibilidad en los horarios.
    Trabajar a distancia permite una organización a medida, de manera que el trabajador, profesional o empleado puede gestionar y organizar su tiempo compatibilizando más y mejor su vida personal  y su vida profesional.

CV

Un buen CV no es algo que se haga en unos minutos. Es tan importante que que debemos hacerlo a conciencia y enfocándolo a nuestra objetivos. No olvides tu CV es tu carta de presentación y que de ello depende tu futuro. Realizar un buen currículum estratégico requiere de tiempo y dedicación.

Te proponemos que redactes o desarrolles tu CV y, por unos días, lo dejes. Sí,  puede parecer extraño, pero tiene su lógica. Tras unos días de reposo, retómalo, revísalo y con toda seguridad encontrarás algunos punto que se pueden mejorar.

Como sabemos que no siempre es fácil y que además tienes la «presión» añadida de que de ello depende alcanzar tu objetivo, te damos a continuación algunos consejos que te servirán de guía para mejorar tu CV:

¿Qué quieres conseguir?

Antes de lanzarte a corregir o modificar tu CV, es importante que respondas a esta pregunta y tengas muy claro cuál es el objetivo, qué quieres conseguir, qué tipo de empleo deseas lograr, cuál es la remuneración a la que aspiras, etc.

¿Cuál e tu valor añadido?

¿Qué te diferencia del resto? Ten en cuenta que probablemente hay muchos otros profesionales que aspiran al mismo puesto que tú, debes diferenciarte, sobresalir, hacer evidente lo que te hace diferente del resto. ¿Qué te hace diferente?, ¿qué puedes aportar a la empresa?

A la hora de elaborar tu propuesta de valor, hazla imaginando que solo existe un puesto en el mundo, es el que quieres y es para ti.

Personaliza al máximo

Personaliza totalmente tu CV, encasillarte en un modelo concreto podría limitarte. Personalízalo en función de tus características, del puesto al que optas, de la empresa a la que te diriges…

Minimalismo

Cuando hablamos de CV, podemos aplicar la regla del «menos es más». Plasma la información necesaria, la que es importante y relevante.

También debes tener en cuenta que los reclutadores disponen de un tiempo limitado. Evitar información que no aporta demasiado en pro de otra que de verdad resulta estratégica y relevante, te permitirá captar su atención.

 

vacaciones mentales

En esta época del año y concretamente en este mes, son muchos los que por fin tienen las siempre tan deseadas vacaciones…

Y vacaciones significa desconectar, tranquilidad. Sin embargo, unas vacaciones pueden suponer solo un parón en nuestra actividad habitual y dedicarnos durante unos días a descansar, viajar o hacer alguna actividad que nos gusta. ¿Pero es eso suficiente para recargar energías?
Nosotros te proponemos que en tus vacaciones te permitas también unas vacaciones mentales.

Vacaciones mentales significa darte unas vacaciones de ti mismo, y esto ni es muy habitual, ni es fácil; pero si es reparador y altamente beneficioso…
Desconecta de tus pensamientos más habituales y sal un poco de tu mapa mental.

A continuación te damos algunos consejos para lograr descansar también mentalmente y que al regreso de tus vacaciones estés cargado de energía:

Menos pensar y más hacer

Pasamos gran parte de nuestro día pensando, dándole vueltas a ideas y demás cosas. Pero si te limitas a pensar e imaginar, tus ideas quedarán ahí. Prueba, vive las experiencias en primera persona, experimenta.  Solo así lograrás provocar un impacto en tu cerebro y evitar que todo quede en el aire.

Rompe algunos hábitos adquiridos

Intenta salir de tu rutina habitual. Una buena forma de sorprender a tu cerebro es rompiendo algunos hábitos superficiales.

Crea nuevos hábitos

De la misma manera que sorprendes a tu cerebro rompiendo con un hábito adquirido, lo sorprenderás incorporando un nuevo hábito en tu vida.

Haz cosas diferentes

Nuestro cerebro tiende a crear patrones que se repiten. Por eso resulta muy positivo en vacaciones hacer cosas que te gustan y que normalmente no haces, o no con frecuencia.

 

Descansa física y mentalmente. Es la única manera de regresar a la rutina, tras las vacaciones, y hacerlo con fuerza, con motivación y una energía que nos acompañe en todo el camino por recorrer hasta el siguiente descanso.

gamificación

Aunque no tan nueva, se trata de una metodología muy influyente para motivar a equipos de personas, y que con la digitalización de las empresas está expandiéndose a gran velocidad. Con la creación de nuevas comunidades virtuales, grupos en redes sociales y webs corporativas, se hace necesaria una mayor participación de los usuarios. Y en muchas ocasiones, la forma de lograr esa proactividad es a través de la gamificación.

El buen uso de estas estrategias permite pasar de conectividad a compromiso, o al conocido engagement, con el que se consigue que tanto trabajadores como clientes se impliquen de forma más intensa con la marca y sus acciones tanto virtuales como presenciales.

Cada empresa hace uso de estas técnicas por diferentes motivos, pero los objetivos principales por los que se puede usar una campaña de gamificación son los siguientes:

  1. Fidelizar a clientes y/empleados a la marca de la empresa y atraer a nuevos usuarios.
  2. Animar a hacer tareas que puedan resultar aburridas o pesadas, y convertirlas en atractivas.
  3. Optimizar tareas y crear incentivos para hacerlas mejor.

Pero, ¿cómo hacerlo? Existen diferentes métodos, aquí tienes algunos ejemplos de cómo articular un proceso de gamificación a través de diversas mecánicas.

  • Sistema de logros y recompensas: A cambio de llevar a cabo una serie de tareas o acciones, se emite una recompensa o reconocimiento de su logro en forma de premio al usuario o empleado.
  • Progresión: De esta manera el usuario puede ver que sus esfuerzos tienen una progresión real y visible. Un buen ejemplo puede ser la barra de empleabilidad que usamos en Linkmyjob en la que los usuarios pueden comprobar que a medida que van rellenando su perfil y todos sus datos, el sistema reconoce que su candidatura tiene más probabilidades de ser seleccionada por una empresa.
  • Niveles: Si el sistema tiene diferentes niveles y el usuario va ascendiendo, también verá su esfuerzo y dedicación reconocidos. Los niveles son una técnica visible en los foros de debate o por ejemplo en la compañía Blablacar, donde se premia la fidelidad en los participantes asignando roles como “principiante”, “avanzado”, “experto” o “embajador”, y dándoles así cierto prestigio a los usuarios con un nivel superior.
  • Puntos: Este es el sistema que se lleva utilizando desde hace más tiempo y consiste en premiar a los usuarios con puntos, sistemas de clasificación y la existencia de un ranking.

Sin embargo, también existen técnicas más pequeñas con las que conseguir buenos resultados. Implementar la gamificación en tu empresa no siempre tiene porqué significar llevar a cabo un gran proyecto de grandes costes, sino que puede ser más fácil de lo que parece si tenemos en cuenta ciertos aspectos. ¿Cuáles?

Para empezar, los mandos altos y directivos de la empresa deben estar al corriendo de estas técnicas y apostar por ellas incondicionalmente. Ellos suponen un ejemplo para el resto aunque sea de manera inconsciente. Los responsables de Recursos Humanos también son imprescindibles en este proceso, ya que deben ser los encargados de modelar un sistema de objetivos y recompensas con el que motivar a los empleados.

Por otro lado, algo muy importante para estas técnicas es que cada actividad en la que se aplique la gamificación tiene que perseguir un objetivo real y empresarial, como por ejemplo, aumentar las ventas o los seguidores de una red social. Si no hay una utilidad real detrás, la motivación no podrá sostenerse solo en la recompensa. Una recompensa que además, no siempre tiene porqué ser algo material.

Además, para mantener viva la implicación en el juego es imprescindible que se muestre la evolución del concurso en todo momento así como la posición que ocupa cada empelado o usuario. Las normas de las dinámicas y el objetivo que tiene la actividad también deben ser compartidos con los implicados y es tan importante medir la consecución de objetivos de la empresa como las destrezas y las habilidades de cada empleado para identificar sus fortalezas y debilidades. Por último, mantener viva la competición en los procesos de gamificación es esencial para lo que se han de respetar tanto las normas como los premios establecidos. Y aunque pueda parecer justo, no deberían ganar nunca todos los empleados o usuarios si quieres que la estrategia tenga efecto en próximas ocasiones.

alicia en el país de las maravillas

Para hablar de planificación estratégica nos vamos muchos años atrás, unos 150 años, nada menos, con el fin de rescatar algunas reflexiones que hizo ya el famoso Lewis Carrol en sus aún más famosas obras «Alicia en el país de las maravillas» y «Alicia a través del espejo».

¿Recuerdas cuando Alicia, en un momento del relato en que se miraba reflejada en un espejo, contemplaba cómo aunque corría con todas sus fuerzas, permanecía siempre en el mismo lugar?

Esto que le ocurría a Alicia es algo que puede suceder; de hecho sucede con más frecuencia de l que debería en muchas empresas. Y es que en un entorno de cambios que tienen lugar demasiado rápido, a veces hay que correr, correr mucho para, como mínimo, seguir en el mismo sitio. Y si avanzamos, ha de ser la dirección correcta, porque avanzar en una dirección equivocada puede ser peor, incluso, que no movernos.

La planificación estratégica en la organización juega un papel fundamental para evitar las consecuencias y supone una herramienta útil, efectiva y muy recomendable.

Planificación implica previsión, que significa «ver antes de». O lo que es lo mismo obtener la información necesaria para que, de una forma más o menos fiable podamos prever lo que sucederá en un futuro.
Quizá poniendo algún ejemplo con números entender el concepto planificación estratégica es más evidente… Bien, imaginemos que tenemos una previsión de un incremento de las ventas en un 10% en un plazo de 6 meses y el objetivo general de la organización es de un incremento en ese plazo del 12%; hay un 2% de diferencia que deberemos lograr intentado influir sobre el futuro ejecutando una serie de decisiones y acciones en torno a ese 2%. Esas acciones que giran en torno al 2% es lo que se conoce como planificación estratégica.

Al fin y cabo, la planificación estratégica es una herramienta que permite a la organización revisar su estructura y detectar tanto sus debilidades como sus fortalezas, ofreciendo la oportunidad de hacer frente al cambio de una manera eficaz.

Cualquier plan es siempre mejor que no tener ningún plan. Y así, nos viene a la mente otra escena de Alicia en la que habla con el gato Cheshire.

Alicia —¿Podrías decirme el camino que debo tomar para salir de aquí?, le pregunta.
Gato —Eso depende, en gran parte, del lugar al que quieras llegar, responde Cheshire
Alicia —No me importa mucho el lugar, dice nuestra dulce protagonista.
Gato —Entonces, tampoco importa mucho el camino que tomes, sentencia el gato.

delegarDelegar, repartir de manera estratégica las tareas y responsabilidades para sacar el máximo potencial del equipo, mejora la productividad, añade valor a la compañía y permite obtener mejores resultados.

Un líder que no sabe delegar, probablemente, tendrá un equipo que no funciona.
Sin embargo, delegar no es fácil…

Por qué no delegar es un error

 

Delegar mejora la productividad

Cuando una sola persona asume todas las responsabilidades y tareas, las funciones se resisten, resulta complicado cumplir con los tiempos, etc. Sin embargo, cuando se delega, se dividen los esfuerzos y se multiplican los resultados.

Al delegar algunas funciones y tareas, el líder contará con más tiempo para abordar otros objetivos, podrá añadir más valor. Pero, además, delegar aporta otra forma de hacer, otros puntos de vista, lo que puede ser beneficioso para el proyecto.

Delegar implica menos estrés y hace que fluya la comunicación

Como decíamos antes, no delegar puede llegar a desbordarnos y que tantas tareas y responsabilidades nos impidan llegar o llegar a tiempo a las metas impuestas. Lo que viene después es agobio, estrés, incluso frustración y desmotivación.

Delegar requiere de orden y planificación. Y esto puede hacer que pienses que te llevará más tiempo asignar las funciones a otros que hacerlas tu mismo. Te aseguramos que, en cuanto te decidas a ponerlo en práctica, verás resultados rápidos, se verá reducido tu nivel de estrés y, poco a poco irás necesitando menos indicaciones para comunicar y transmitir las indicaciones oportunas en cada momento.

Al delegar se refuerza el equipo

La confianza también entra en juego. Si muestras tu confianza en tus colaboradores, contribuirás a que se refuercen sus habilidades, a la vez que crecerá su motivación al notar que su opinión y manera de hacer las cosas cuenta y es importante para la organización.

 

Piensa en las necesidades de las personas en las que vas a delegar para desempeñar esas tareas: ¿necesitarán formación u otro tipo de recursos? Y, ten en cuenta que delegar no significa desentenderte de las funciones o tareas que has delegado, realiza un seguimiento para evaluar el desarrollo y evolución y también los resultados.

 

adicción a la productividad

¿Eres adict@ a la productividad? Pero, no nos referimos a esa que te permite avanzar en tus proyectos; nos referimos a los contenidos sobre productividad: los innumerables artículos, videos, infografías, eBooks, libros, informes y cursos que se pueden encontrar hoy en día y que parecen no ser nunca suficientes.

Probar nuevas herramientas o leer sobre métodos de productividad y experimentar diferentes formas de trabajar con todo ello puede ser bueno. Pero si hacerlo te consume gran cantidad de tiempo y no te permite obtener interesantes progresos, entonces no lo es tanto.

Te proponemos un plan en 5 pasos que te ayudarán a  vencer esa adicción a la productividad y a hacer más:

Reserva tiempo para aprender sobre productividad

Quizá te parezca a priori algo chocante que el primer paso sea precisamente reservar parte de tu tiempo a ello. Pero no es una locura. Si te gusta la productividad, es algo que está muy bien, reconocerlo y buscar la forma en la que no interfiera en tu trabajo y tareas importantes es la clave.

Es por eso que te recomendamos que reserves un tiempo prudencial a la semana que puedas dedicar a leer, informarte, descargarte y probar apps o herramientas de productividad, etc.

Un aspecto importante es que incluyas este tiempo en tu calendario. Así sabrás y tendrás siempre a la vista cuándo es el momento de dedicarle tiempo y evitarás caer en el pozo de la productividad a primera hora de la mañana cada día.

Identifica las áreas en las que precisas ayuda

Con esto nos referimos a que te enfoques en algunas áreas concretas. Te ponemos un ejemplo, si acaba de arrancar tu negocio y te interesa conocer todo sobre la productividad en equipo para potenciarla entre tus colaboradores, en lugar de ver, leer y absorber todo lo que encuentres sobre productividad, discrimina contenidos y céntrate solo en aquello que te da las pautas para la productividad en equipo.

Siempre tendrás tiempo más adelante para adentrarte en otros terrenos que seguramente también te interesan, pero que ahora no son la prioridad.

Desarrolla tu propio sistema

Es habitual, sobre todo para los apasionados de la productividad, cambiar y reorganizar toda su vida y manera de gestionarla para adaptarla al nuevo método que han descubierto. Lo cierto es que esto puede resultar, en el mejor de los casos, incluso divertido, pero no siempre es efectivo y representa una gran inversión de tiempo que no siempre es recompensada.

No es habitual que el sistema de otra persona, por bueno que sea, se adapte 100% a tus necesidades. Por ello te recomendamos que rescates los aspectos que más te sirven de todo lo que has visto, leído o probado y desarrolles tu propio método, uno totalmente personalizado.

Despréndete de todas las ideas que tenga sobre sistemas y herramientas. En lugar de eso, concéntrate en determinar qué es lo que necesitas… y trabaja para desarrollarlo.

Entiende por qué postergas o procrastinas

A veces estar «enganchad@» a la productividad es una excusa para postergar, procrastinar, aplazar las tareas pendientes y las obligaciones. Si es tu caso, conviene que vayas a la raíz y entiendas por qué procrastinas.

Lo cierto es que la procrastinación es un tema que da para hablar largo y tendido. Lo anotamos a nuestra lista de temas a tratar en el blog… Pero ahora, para no extendernos demasiado te recomendamos que, si has de procrastinar, procures hacerlo de manera productiva. ¿Y esto es posible? Sí.

La próxima vez que te sientas tentad@ a sucumbir, identifica una tarea importante, aplazable, que podrías estar haciendo en ese momento. Procrastina productivamente.

Prioriza. Ponle número

Establecer objetivos y seguir su progreso te ayuda a cambiar tus hábitos… Prueba a priorizar y asignar número a tus tareas.

Tener un objetivo concreto puede ser la motivación que necesitas para dejar de leer sobre productividad y ser una persona productiva.

 

compromiso en la empresa

Muchos son los estudios y encuentras que se han realizado en los últimos tiempos sobre el compromiso de los empleados con sus empresas. Los datos pueden varían algún punto arriba o abajo en función del estudio, pero la conclusión global es que más de la mitad de las personas empleadas no siente comprometida con su compañía. Datos realmente sorprendentes. Y es que, si lo decimos de otra manera, más de la mitad de las personas con trabajo no tira del carro de las empresas. Ahora bien, ¿de quién es la responsabilidad? La respuesta bien podría ser «de la crisis»; sí, de la crisis de compromiso que abunda entre las compañías españolas.

Es un hecho que un equipo o una plantilla comprometida es capaz de generar acciones y comportamientos deseados por cualquier organización: iniciativa, desempeño, productividad, productividad, flexibilidad, disponibilidad, afán de superación, etc.
Los trabajadores altamente comprometidos son los conocidos como lovemarks. Pero teniendo en cuenta los resultados de tantos estudios, no parece fácil tenerlos en plantilla; la realidad habla de una situación habitual en la que los vínculos entre organización y trabajadores no pasan por su mejor momento.

Parte de esos empleados o colaboradores no comprometidos con la causa de la organización son convertibles. Es decir, no están tan comprometidos como los lovemarks, pero es posible reforzar el vínculo y compromiso si perciben mejoras (aumento de salario, flexibilidad en horarios, formación, etc.). Pero otro gran porcentaje es difícilmente recuperable.

Ahora bien, no todo gira en torno a los empleados, los líderes juegan un papel fundamental en aquí. ¿Qué hay de ellos?
El liderazgo es un importantísimo agente de cambio. Un buen liderazgo es la clave para elevar los ánimos, consolidar y reforzar el vínculo entre el profesional y la organización.
Pero lo cierto es que, aunque hay una tendencia al cambio, en la mayoría de las compañías la dirección no tiene una percepción real de lo que ocurre en sus pantallas y, como consecuencia, la percepción de jefes y directivos sobre el compromiso de sus empleados es errónea.

Queda mucho por hacer, pero lograr un cambio en este sentido es posible y pasa por instaurar en las organizaciones una cultura de compromiso mutuo, establecer relaciones de equilibrio entre los que la empresa y los empleados ofrecen y reciben, tener como base la transparencia y la comunicación y llevar a cabo acciones motivadoras y de concienciación sobre la importancia de alcanzar las metas y objetivos fijados por la compañía.

Gestionar, o más bien saber gestionar el compromiso, es una necesidad que afecta a los líderes de las empresas, todo tipo de empresas. Son los líderes quienes deben trabajar para desarrollar esa relación equilibrada, justa, transparente y sin prejuicios entre compañía y empleados que generará la motivación  que se precisa para alcanzar los resultados marcados.

apps productividad

Las nuevas tecnologías han irrumpido en nuestra vida hace algunos años para cambiarla por completo. Hoy, tenemos una app o un programa para casi todo: para realizar la lista de la compra, para ayudarnos y motivarnos a realizar ejercicio, para guardar nuestra música favorita… y, por supuesto, para ayudarnos a gestionar prácticamente cualquier aspecto o actividad en el ámbito laboral.
Y de esto último, enfocado a las reuniones de trabajo, queremos hablar precisamente hoy; concretamente de herramientas y aplicaciones que permiten sacar mayor partido a las reuniones de trabajo y contribuyen a que sean un éxito.

Para que una reunión sea productiva y exitosa son muchos los factores que entran en juego: prepararla de la manera adecuada, seleccionar a las personas idóneas para participar, etc. Y para ayudarnos en la tarea de organizar, preparar y ejecutar una reunión, existen una gran cantidad de herramientas que se pueden convertir en la clave para sacar el mayor partido a una reunión. Os proponemos a continuación algunas:

Skype

Skype se ha convertido en un imprescindible para los que precisan tener reuniones con clientes, proveedores, compañeros… y a veces están a lejos. De forma simple, intuitiva y gratuita nos permite acortar distancias y realizar videoconferencia de forma gratuita.

Evernote

Esta aplicación, poco a poco, ha ido ganando adeptos… Tanto es así que se ha convertido en una de las aplicaciones de productividad más utilizadas. El secreto de su éxito radica en las múltiples opciones y funciones que permite a sus usuarios.

En cualquier reunión surgen nuevas tareas, se plantean nuevas acciones, surgen ideas… y un sinfín de cosas más que precisamos anotar si no queremos que se nos pase nada por alto. Evernote es la aplicación especialista en mantener bien organizadas todas esas notas e ideas que precisamos tener a mano en cualquier momento. Por si fuera poco, permite agruparlas de forma automática en la agenda personal, lo que la hace aún más interesante.
Y para los hiperconectados es toda una ventaja, ya que con cuenta con app para todo tipo de dispositivos, por lo que podrás tenerla a la vez en el PC, en la tablet y en el móvil y así consultar en cualquier momento la información que necesites.

Rev

Tomar notas es necesario, pero a veces las reuniones transcurren a un ritmo demasiado rápido como para dejarlo todo escrito. En esos casos, Rev es el aliado perfecto.
Se trata de una app que se encarga de transcribir el audio. De esta manera, si algo quedó en el aire o alguien olvidó especificar algún resultado o conclusión en el resumen post reunión, no será un problema.